Cuando sobrepasemos la raya que separa
la tarde de la noche, pondremos un caballo
a la puerta del sueño y, tal Lady Godiva,
puesto que así lo quieres, pasearé mi cuerpo
-los postigos cerrados- por la ciudad en vela…
No, no es eso, no es eso; mi poema no es eso.
Solo lo cierto cuenta.
Saldré de pantalón vaquero (hacia las nueve
de la mañana), blusa del “Long Play’ y el cesto
de esparto de Guadix (aunque me araña a veces
las rodillas). Y luego, de vuelta del mercado,
repartiré en la casa amor y pan y fruta.
María Victoria
Atencia.
Nació en Málaga el 28 de noviembre de 1931, a los diecinueve
años conoce a Rafael León con quien se casa cinco años más tarde.
"Ya de niña tenía un dejo de azucena que piensa"
( Manuel
Alcántara)

He leído algunas cosas de ella y siempre me gustan...He tenido que venir a buscarte, hoy parece que no se actualiza los blogs. Un abrazo
ResponderEliminarHay mucha poesía descabalgada, que merece la pena no perdérsela.
EliminarNos vamos quejando casi todos y hemos escrito a Blogger pero parece que está en otras cosas. Gracias y abrazossss
Yo no sé que hacer con el mío tampoco !!!
EliminarEs buenísima.
ResponderEliminarEn todas las rimas, el alejandrino por encima.
EliminarMe gusta mucho esta poeta, al igual que Dionisia García, muy injustamente reconocidas. Gracias por traerlas al blog. El poema que has elegido es maravilloso. Abrazos
ResponderEliminarSí, es cierto, hay mucha poesía que no se ha publicitado, poesía que merece la pena leerla, como esta que nos compartes y que no conocía ni a la autora.
ResponderEliminarFeliz día Ester.
Un abrazo
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
ResponderEliminar