''

El blog y yo estamos de vacaciones

La editora de este maravilloso blog no publica en fin de semana, ni visita, ni responde; descansa y deja descansar.

29 de abril de 2026

Unas antiguallas…

 

60 o más desde que rebobinábamos con un boli bic

70 años desde que tenemos televisor


90 años + - del magnetófono


...Y yo misma




28 de abril de 2026

Triángulo…

 

 Primeras quince filas del Triángulo de Pascal

El triángulo de Pascal, (matemático y filósofo francés Blaise Pascal en el siglo XVII) o pirámide de Tartaglia (matemático italiano Niccolò Fontana Tartaglia) es una secuencia triangular de números enteros que comienza con un 1 en el vértice superior (cima) y se va ampliando hacia abajo con números calculados a partir de los números de la fila superior

Tiene diferentes aplicaciones, física, computación, biología, economía, geometría… por lo que es común en muchas ciencias

Las dos principales propiedades del triángulo son:

Simetría: el triángulo de Pascal es simétrico en relación con el eje vertical que pasa por el centro, siendo simétrico a izquierda y derecha.

Suma de filas: la suma de los elementos de cualquier fila del triángulo es igual al doble de la suma de los elementos de la fila anterior. Por ejemplo, la suma de los elementos de la tercera fila es 1 + 2 + 1 = 4, y la suma de los elementos de la cuarta fila es 1 + 3 + 3 + 1 = 8. 



Aunque ambos nombres se refieren a lo mismo, dependiente del contexto se prefiere uno u otro: "triángulo de Pascal" se utiliza más comúnmente en el contexto de la teoría de la probabilidad, la combinatoria y las matemáticas avanzadas, mientras que “triángulo de Tartaglia" se utiliza principalmente en el campo de las ecuaciones polinómicas y las matemáticas elementales.

 

Todo resuelto, no tenemos que hacer operaciones ni de álgebra ni repasar el "tique" del súper y no me negareis que es curioso. 

27 de abril de 2026

Cancioncilla…

 

La Tarara, sí;

la Tarara, no;

la Tarara, niña,

que la he visto yo

 

Lleva la Tarara

un vestido verde

lleno de volantes

y de cascabeles.

 

La Tarara, sí;

la Tarara, no;

la Tarara, niña,

que la he visto yo

 

Luce mi Tarara

su cola de seda

sobre las retamas

y la hierbabuena.

 

Ay, Tarara loca.

Mueve la cintura

para los muchachos

de las aceitunas.

Habla de una mujer loca que se pasea por los campos, bailando; “tarara” significa “de poco juicio”.

Es una canción tradicional de corro o cuna que ya existía desde mediados del siglo XIX en Castilla, recuperada por Federico García Lorca en 1931 y que grabó en un disco gramofónico (de pizarra) para el sello La Voz de su Amo. Acompañó al piano a la bailaora y cantante Encarnación López Júlvez "La Argentinita" en la interpretación de esta y otras canciones populares españolas, un álbum que incluye 10 temas recogidos y armonizados por Lorca, como "Los Cuatro Muleros", "Anda Jaleo" y "El Café de Chinitas"…

Es el único documento sonoro que se conoce de Lorca como músico.

(Más tarde la versionarían Camarón de la Isla o Antonio Vega).