Cuatro teólogos, una mujer y tres hombres, discuten, los
hombres aliados en contra de la mujer, ella pide ayuda al Todopoderoso para que
mande una señal. En ese momento apareció un nubarrón y se oyó un fuerte trueno-
¿Lo ven? Ha sido una señal del cielo.
Sus colegas alegaron que el trueno es de lo más natural.
¡Señor! Suplicó ella. Manda una señal más clara.
Esta vez un rayo partió un árbol en dos.
Aun así, ellos insistieron en que era algo que podía
explicarse por las leyes naturales.
¡Ayúdame, Dios mío! Imploró ella. Entonces se oyó en lo
alto una voz atronadora que dijo:
¡Ella tiene razón!
La mujer se volvió hacia los hombres y les dijo ¿Qué
opináis ahora?
-Pues nada que ahora somos tres contra dos.
Lo publiqué hace tiempo, pero hoy no sabía que contaros


