60 o más desde que rebobinábamos con un boli bic
70 años desde que tenemos televisor
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“. . . es un espacio amplio y abierto, con miradas y guiños a lo difuso y a lo infuso con ironía y con cariño, sin límites ni prejuicios, con textos que tienden a la brevedad, que narran momentos ficticios, que ni es un diario ni tiene ideario. . .”
La editora de este maravilloso blog no publica en fin de semana, ni visita, ni responde; descansa y deja descansar.
60 o más desde que rebobinábamos con un boli bic
70 años desde que tenemos televisor
El triángulo de Pascal, (matemático y filósofo francés
Blaise Pascal en el siglo XVII) o pirámide de Tartaglia (matemático
italiano Niccolò Fontana Tartaglia) es una secuencia triangular de números
enteros que comienza con un 1 en el vértice superior (cima) y se va
ampliando hacia abajo con números calculados a partir de los números de la fila
superior
Tiene diferentes aplicaciones, física, computación,
biología, economía, geometría… por lo que es común en muchas ciencias
Las dos principales propiedades del triángulo son:
Simetría: el triángulo de Pascal es simétrico en relación
con el eje vertical que pasa por el centro, siendo simétrico a izquierda y
derecha.
Suma de filas: la suma de los elementos de cualquier fila
del triángulo es igual al doble de la suma de los elementos de la fila
anterior. Por ejemplo, la suma de los elementos de la tercera fila es 1 + 2 + 1
= 4, y la suma de los elementos de la cuarta fila es 1 + 3 + 3 + 1 = 8.
Aunque ambos nombres se refieren a lo mismo, dependiente del
contexto se prefiere uno u otro: "triángulo de Pascal" se utiliza más
comúnmente en el contexto de la teoría de la probabilidad, la combinatoria y
las matemáticas avanzadas, mientras que “triángulo de Tartaglia" se
utiliza principalmente en el campo de las ecuaciones polinómicas y las
matemáticas elementales.
Todo resuelto, no tenemos que hacer operaciones ni de álgebra ni repasar el "tique" del súper y no me negareis que es curioso.
La Tarara, sí;
la Tarara, no;
la Tarara, niña,
que la he visto yo
Lleva la Tarara
un vestido verde
lleno de volantes
y de cascabeles.
La Tarara, sí;
la Tarara, no;
la Tarara, niña,
que la he visto yo
Luce mi Tarara
su cola de seda
sobre las retamas
y la hierbabuena.
Ay, Tarara loca.
Mueve la cintura
para los muchachos
de las aceitunas.
Habla de una mujer loca que se pasea por los campos, bailando; “tarara” significa “de poco juicio”.
Es una canción
tradicional de corro o cuna que ya existía desde mediados del siglo XIX en
Castilla, recuperada por Federico García Lorca en 1931 y que grabó en un
disco gramofónico (de pizarra) para el sello La Voz de su Amo. Acompañó al
piano a la bailaora y cantante Encarnación López Júlvez "La
Argentinita" en la interpretación de esta y otras canciones populares
españolas, un álbum que incluye 10 temas recogidos y armonizados por Lorca,
como "Los Cuatro Muleros", "Anda Jaleo" y "El Café de
Chinitas"…
Es el único documento
sonoro que se conoce de Lorca como músico.
(Más tarde la versionarían Camarón de la Isla o Antonio Vega).