Esperamos que el otro dé el primer paso y mientras la vida
se escabulle, hacerse el interesante es tan tonto como ser pusilánime. El
tiempo se resbala y el interés se fija en otro lado entonces despertamos y
entendemos que arriesgar era la salvación. Puedo haber sido, pero ya no lo
será. No olvidemos que a veces esperar acaba por ser costumbre y la soledad se
queda.
¡Hay que ir a por todas, tenemos que intentarlo, solo es el primer paso y podemos darlo nosotros!
tiene el ordenador escacharrado y de momento no está operativa no publicará ni responderá ni comentará.
¡¡Ella y yo os deseamos un buen fin de semana!!


