Ella estaba enamorada.
Sin embargo, a él sólo
le gustaban las chicas. Delgadas
Así que una noche, ella
se la paso vomitando.
Vomitó, vomitó, vomitó
como nunca en su vida.
Después de unas horas, miró el lavabo
y sonrió. Había logrado su cometido:
todas las mariposas de su estomago
estaban fuera.
Ya no sentía nada por él
¿Quién es Santiago Pedraza?
Su propia definición: Escritor de basurero. Cineasta sin una cámara aún. He publicado un pequeño libro llamado Cuentos para Monstruos. Fdo, Santiago Pedraza

Que a gusto se ha quedado...
ResponderEliminarEso mismo pensé por eso la he traído porque todo se puede.
EliminarUna buena solución. Un beso
ResponderEliminarY se quedó tan feliz. Un abrazo
Eliminarjajaja, que controversia, muy bueno.
ResponderEliminarFeliz día Ester.
Un abra zuco.
Me pareció un canto a la libertad. Muchas gracias y otro abrazuco par ti
Eliminar¡Qué bueno!
ResponderEliminar¿A que sí? Gracias por el recorrido que has hecho por el blog y te dejo un cesto de abrazos
EliminarJajaja, ¡muy bueno!
ResponderEliminarUn abrazo grande.
Una manera de deshacerse de algo que no va para ningún lado.
ResponderEliminarDespués un buen vaso de agua y se da por finiquitado el asunto
Bonito miércoles besitos 😘😘🌹
Un canto a la libertad total
ResponderEliminarBesitos
Buenísimo!!! Un abrazo
ResponderEliminarMuy bueno, se quedó liberada.
ResponderEliminarUn abrazo, Ester