La editora de este maravilloso blog no publica en domingo, ni visita, ni responde; descansa y deja descansar.

12 de noviembre de 2016

Añoranzas…

Escúchame Galatea.
Ahora me voy. Me voy
pero no te dejo.
Porque es imposible dejar el corazón
y llevarse tan solo el cuerpo.

Escúchame.
Me voy hacia tierra adentro,
dejando entre tus costados
todo mi mundo, todos mis sueños.
En ti Galatea dejo mi pasado.

Y llevo tus vientos, tus olas,
tus velas y tu mar.
Y la imagen de tus gentes marineras.
De las gentes que en ti vivieron,
dentro de tus cuadernas.

Y llevo tu magia y tus misterios,
tus colores y el ronroneo incesante
de la música de tu cuerpo
cuando choca con las olas
o cuando besa las brisas soñadoras.

Y llevo, sobre todo y más que nada,
llevo todas tus promesas
y todos tus silencios…
Te llevo, mi Nereida Galatea
hacia dentro, hacia mi tierra.


Ya de paso te dejo una bella canción del buque que todos cantábamos.
Un abrazo para ti y para todos tus seguidores.

Este es un precioso regalo que he recibido y que quiero compartir con todos y que si os gustan el mar, los barcos y la historia podéis visitar a mi amigo  Arminio que de antemano os manda abrazos
                       <<<<<<<<<<<<<<<<<<<<>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>
Un aviso: Seguro que echáis de menos a Carmen, y no está de vacaciones, sigue escribiendo pero su blog no se actualiza, podéis seguir desde aquí el enlace y pasar a saludarla

46 comentarios:

  1. Las añoranzas son hermosas, como este poemazo es una joya.
    Me ha encantado leerlo y lo vuelvo a leer las veces que haga falta.
    Voy a visitar a Arminio ahora mismo.
    De nuevo gracias querida Ester, por el detallazo.
    Un gran abrazo.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Es un blog sobre el barco Galatea, te tiene que gustar el mar y los veleros. Vuelvo a poner el aviso sobre tu blog para que esté hoy y mañana. Abrazucos

      Eliminar
  2. Que lindo detalle el tuyo, Ester, de compartirnos estas añoranzas de... Galatea, ¡el buque escuela!

    Ya regresada de mi viaje, retomo el contacto con los blogs amigos. Gracias por tus comentarios en casa en mis entradas programadas durante mi ausencia.

    Besos

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Como solemos dejar la puerta abierta y hay confianza podemos colarnos y dejar nuestros abrazos.
      El Galatea toda una institución y tiene unos amigos que mantiene un blog abierto al que voy de vez en cuando. Mas abrazos

      Eliminar
  3. Ya la tenía leida la historia del Galatea, siempre interesantes las historias marinas. Gracias.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Los barcos tienen vida propia, y los veleros alma voladora, siempre me han gustado y este es entrañable. Un abrazo

      Eliminar
  4. ¡¡¡ YA SE HA ARREGLADO, !!! Siguiendo las indicaciones de la gran directora de ordenadores Sra. Airblue. Que Grande sois las dos.

    Abrazos muchos PARA LAS DOS

    manolo

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. ¡¡ALBRICIAS!!! Me alegro un montón, me guardo mi parte de abrazos y te mando un par para ti

      Eliminar
  5. GALATEA.

    Precioso Velero Y guarda Recuerdos maravaillosos de una buena Amiga.

    manolo

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Es un barco con sentimientos y un blog magnifico. Para un "marinero sin barco" un regalo. Mas abrazos

      Eliminar
  6. Me encantan los veleros.

    La Canción de Un Jubilado

    Con dos PeCés por barba,
    Internet a todo trapo,
    yo navego todo el rato,
    a lomos de mi PC.
    Me llaman Un jubilado,
    por no servir para nada,
    otros dicen ¡qué bien nada!,
    detrás de un post ansiado...

    Para leer todo el "poema", pulsar en el enlace.

    Abrazos al aire.

    P.D. Los veleros que vuelan me gustan mucho más ya que los he montado y volado de manera controlada por radio.

    En aquella época tenía de 2.500 a 3.000 visitas diarias y en un par de ocasiones 32.000 y muchos comentarios, en la actualidad escasamente recibo 300 visitas diarias. Perdón por mi extensión.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Como siempre que me indicas un enlace allá que voy, y como siempre fantástico. De tus practicas con el aeromodelismo ya he leído otras veces, y de tu afición a las maquetas tambien, sobre los veleros creo que es la primera vez. Un abrazo grande, viento en popa a toda vela

      Eliminar
  7. Excelente descripcion! Lograste que bailara con tus letras. Gracias por compartir. Bendiciones!!

    ResponderEliminar
  8. Hermoso regalo . Buen detalle.
    Esa bonita amistad es un tedoro.

    Besos a ambos. Buen fin de semana.
    :)

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. La amistad siempre lo es, debemos cuidarla. Abrazucos

      Eliminar
  9. Siempre aprendo cosas interesantes en tu blog. No conocía al Galatea y me gustó mucho el video con la canción.
    Besotes y buen fin de semana.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Un velero muy querido y a mi todo lo que es del mar me gusta. En mi blog siempre hay un enlace al Galatea. Abrazos

      Eliminar
  10. Hola Ester, se ha arreglado el problema, he tocado algunas cosas como cambiar la plantilla por una de blogger, que la de antes no lo era, y ha funcionado cuando ha querido, pero al final bien.
    Gracias de nueve.
    Besossss!!!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Me alegro, yo también he tenido que cambiarla porque un amigo no veía bien mi blog. Mañana quitaré el aviso, ahora estoy desde el teléfono. Un abrazo

      Eliminar
  11. Un poema que bordea orillas
    Como el mar sus costas
    Nunca se va quien un día
    Arrió velas y ancló su fragata
    Al abrigo de puerto seguro
    Seguirá un día su sino por
    Otros mares y siempre volverá
    Como las mareas, tal vez una noche
    De Plenilunio... cualquiera


    Precioso regalo

    Gracias por los enlaces

    Me los guardo en mi macuto particular


    Un abrazo de mar...

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Gracias MaRia me gustan tus visitas. Buenas noches, hoy estoy más lejos.

      Eliminar
  12. Mi agradecimiento por sus visitas es un placer visitarle Feliz fin de Semana Saludos

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Igualmente te deseo un buen... Ya domingo. Abrazos

      Eliminar
  13. Muchas gracias a ti y a tu amigo y un abrazo fuerte para ambos.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Yo lo he publicado tal cual me lo mandó, con los abrazos incluidos. Uno grande para ti

      Eliminar
  14. Respuestas
    1. De nada, había que compartirlo. Abrazucos

      Eliminar
  15. precioso, muy bonito el video de youtube, buena aportacion

    ResponderEliminar
  16. Hermoso regalo y detalle. A los que nos gusta el mar se nos hace un nudo en la garganta. Fíjate, y eso que aquí somos del aire.
    El vídeo también, cuánto bloguero artista tenemos...

    Acabo de llegar de Burgos.
    Un abrazo dominguero.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Lo mando con abrazos para todos y además merece la pena disfrutarlo
      te he echado en falta, pero tampoco estoy en casa, abrazos viajeros

      Eliminar
  17. Respuestas
    1. Los barcos y este en especial tienen alma. Un abrazo

      Eliminar
  18. Qué hermosa entrada, más por los actos que por las palabras.
    Tú obsequias y te obsequian. Qué mejor ejemplo práctico de que, el recibir está en el dar.
    Un abrazo saltibrincando, que amaneció frío y hay que entrar en calor.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Me lo regalaron para que lo compartiera con vosotros, y es que los blogs son compartir, colaborar y opinar. Aquí también tengo frío y me pongo a saltibrincar contigo mientras te mandón abrazucos

      Eliminar
  19. Hola amorcito,

    Leí ésta entrada tuya ayer Domingo por la mañana nada más despertarme y puse la canción de Galitea a la vez que me desperezaba, haciéndome a la idea de que tenía que limpiar y montar unos cuántos muebles.

    La sorpresa que me llevé, es que ese sonido ya lo había escuchado antes en mi infancia y no tenía ni idea de su nombre. Gracias por hacerme viajar.

    Noa

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Que bonito lo que me dices, esta tarde hemos repasado recuerdos de la niñez y en ellos también había música. Gracias a ti por contárselo. Abrazos felices

      Eliminar
  20. Desde el Galatea os saludo a todos por la maravillosa experiencia que tengo de leer a los seguidores y comentaristas de este genial y maravillovo blog.
    Y que puedo decir de Ester. No tengo palabras para definir a una persona con tanta sencillez y genialidad. Cada día nos sorprende con una refexión que te llega muy muy adentro.
    Gracias Ester por ser como eres y dejarnos un poquito de tí.

    ResponderEliminar
  21. En el nuevo libro que hemos escrito, titulado "El velero Galatea" que ha surgido gracias a todos los participantes del blog del Galatea, el Almirante Jefe de Estado Mayor de la Armada nos lo ha prologado con estas palabras.
    Don Arminio Sánchez, a quien no tengo el gusto de conocer en persona, me ha escrito una carta en la que me pide prologar este libro, dado que el “GALATEA”, me dice, “fue el buque que guió sus primeros pasos en la Armada”. Y así es; fue en marzo de 1963, con mi flamante título de Ayudante Especialista de Maniobra, que era el empleo militar más bajo del Cuerpo de Especialistas, cuando pisé por primera vez la cubierta de madera del “GALATEA “. Era mi primer barco en la Armada y aunque nunca navegué en él, no solo guió mis primeros pasos en la Armada, como dice don Arminio, sino que fue una experiencia única, que siempre ha estado presente y me ha ayudado mucho a lo largo de mi vida y, particularmente, en mi carrera en la Armada.
    Vivir en un barco siempre ha sido duro y esto se acusa más en ciclos de dificultades económicas, como los que sufrió España en los años 50 y principios de los 60, del siglo pasado. Sin duda, no fueron tiempos fáciles para servir en la Armada, (entonces la Marina de Guerra). Muchas de las anécdotas y vivencias que recoge el libro ponen de manifiesto modos de vivir, de aprender, de mandar y de obedecer que hoy nos pueden parecer extremos, pero que eran lo habitual en los buques y en tierra.
    Continúa...//...

    ResponderEliminar
  22. Sigue...//...
    Se ingresaba en la Armada de especialista, por muy diversas razones, la principal quizá fuera la de buscar un empleo que asegurara a los jóvenes un futuro que, en el plano laboral, era entonces casi tan incierto como ahora. En mi caso particular, yo ingresé al acabar el Bachiller Superior, lo cual me ofrecía una oportunidad, en el futuro, una vez fuera Cabo Primero, de poder prepararme, a expensas de la Armada, para el examen de ingreso en el cuerpo de Oficiales. Con esta idea fija, alguien me recomendó que pidiera la especialidad de Maniobra, porque luego me sería de mucha utilidad, si conseguía ingresar en la Escuela Naval; como así fue.
    La especialidad de Maniobra se asociaba a la rudeza de la profesión marinera y de la vida en la mar. Se decía que, para ser un buen Contramaestre o un buen Cabo de Maniobra no se precisaban grandes dotes intelectuales; bastaba con ser una persona bragada, de vocación marinera y que supiera manejar a la gente, “hacerlos trabajar”, para entendernos; hoy diríamos que debía de ejercer el liderazgo. Como tantas otras cosas, con el paso de los años esto ha cambiado mucho. Hoy en día, un Contramaestre es un profesional con conocimientos teóricos y prácticos en muchas áreas: navegación, aprovisionamientos en la mar, fondeo, manejo de embarcaciones menores, amarras, remolques y, en suma, en cualquier maniobra que se lleve a cabo en cubierta, tanto en la mar como en puerto. Todas estas maniobras se hacen, en la actualidad, con equipamientos diferentes y mejores que los de antaño pero, en muchos casos, nunca dejan de ser penosas y complicadas y para hacerlas bien y de forma eficiente, se necesitará, siempre, contar con gente decidida y resuelta, que conozca muy bien su oficio y que esté acostumbrada a trabajar en equipo y a hacer trabajar a ese equipo en condiciones difíciles; es decir, se necesitará gente de mar. En esto, las diferencias con el pasado no son tan grandes.
    Y la buena gente de mar, es obvio que ha de formarse en la mar, navegando. Porque cuando una persona ha estado en la mar durante períodos prolongados de tiempo, cuando ha soportado la meteorología adversa, en estrecha convivencia con los compañeros, -y nunca mejor dicho lo de estrecha-, cuando ha estado sometido a un horario exigente y a un régimen de vida estricto y regulado, adquiere un tipo de formación que no puede darse en ningún otro sistema educativo. En un velero-escuela se logra todo esto de forma natural. De ahí la gran importancia que tuvo el “GALATEA” en la formación de los especialistas de Maniobra, que discurren por este libro y de ahí el interés actual de la Armada en conservar el “JUAN SEBASTIAN DE ELCANO” como buque-escuela.
    Continúa...//...

    ResponderEliminar
  23. Sigue...//...
    Ya he dicho que aquí se recogen vivencias de gente de mar. Por las páginas del libro transitan los sentimientos de muchos de los que navegaron en el “GALATEA” y los de algunos otros, que sin haber tenido la suerte de navegar en él, guardan un magnífico recuerdo de la vida a bordo de este emblemático velero-escuela. Al leer el libro y ver las fotografías he vuelto a recordar el pasado y a sentirme plenamente identificado con muchas de las anécdotas y de las vicisitudes que en él se recogen. Porque en el año y diez meses, que estuve embarcado en el “GALATEA”, en diferentes etapas, subí a los palos descalzo, dormí en coy colgado y en cubierta, hice de ranchero y fui instruido en la conveniencia de baldear sin botas de agua “para que no os salgan hongos en los pies”, como nos decían; aprendí a hacer nudos, a tocar el chifle y a patronear botes; y hasta a pescar calamares de noche, con potera y luz intensiva. Me identifico también con los que comían parrochas y jureles, después de haberlos limpiado y me acuerdo de aquel caldo gallego que era todo patata, con alguna habichuela y mucho unto, que un día sí y otro también, nos aparecía en la gaveta, después del toque de “armar mesas y repartir”.

    Pero por encima de todo, este libro es una muestra de cariño a un buque, que de alguna manera, marcó, para siempre, las vidas de los que en él embarcaron, a pesar de las dificultades pasadas. Su principal valor es que está hecho con testimonios directos y hechos reales de los verdaderos y únicos protagonistas: la gente de mar que embarcó en el “GALATEA”. Ellos y los que ahora con mucha perseverancia, ilusión y esfuerzo han sacado el libro adelante, son una muestra magnífica del amor a las cosas de la mar y a la profesión marinera. Amor del que estamos muy necesitados en una nación como España, que tantas veces mira a la mar de perfil o se vuelve de espaldas a ella.

    Manuel Rebollo García
    Almirante General, (R)
    Ex Jefe de Estado Mayor de la Armada

    ResponderEliminar
  24. Un poco del relato novelado "Aleta de Tiburón" que se incluye en el libro:

    Cuando no tienes ni veinte años, ni tres días de viaje en uno de aquellos “borregueros” de madera que se arrastraban con parada en todas las estaciones, apeaderos y charcos te quitan esa ilusión. Llegas a destino, pisas el andén… te ves envuelto en una bulliciosa masa de viajeros, entre los que destacaban marineros vestidos de blanco con el lepanto girando entre los dedos.

    Y notas en el interior un estremecimiento al sentir que tu vida ya no será la misma. Tu soñado deseo de poder hacerte a la mar se vería cumplido mucho antes de lo que esperas, pues allí mismo y a escasa distancia te esperan tres mástiles con vergas cruzadas, que en breves días después de finalizar el período de instrucción, inflarían sus velas y pondrían rumbo muy lejos del hogar.

    Días antes aguardaba inquieto, sentado en el duro banco de madera del vagón de tercera clase, la hora de partida desde su pueblo natal. El tren al comenzar a moverse parecía vomitar humo y fuego, dejando lentamente atrás el familiar entorno del joven, repleto de naranjos y limoneros que después de haber dado ya su fruto cubrían el campo de vistosos colores tamizados por el verdor de sus hojas. Va quedando atrás el campanario de la iglesia, rodeado de incontables casas encaladas de blanco con sus resplandecientes tejados rojizos, que aún en la distancia podía reconocer individualmente. A los pocos minutos, con lágrimas en los ojos, apenas distinguía del núcleo urbano un punto blancuzco entre las copas de los verdes árboles, y al fondo la montaña. Al girar la cabeza hacia la dirección del viento, el aire enjugó rápidamente sus húmedas mejillas notando como si diminutos cristales de sal le quemaran el rostro. Es lo que tiene ser joven.

    Un abrazo a todos.

    ResponderEliminar
  25. Mil gracias, me ha resultado interesante y clarificador, por mucho que ame el mar y los barcos desconozco la vida en ellos, y todos sabemos que las cosas que se conocen se aman con mas fuerza. Seguro que los seguidores de este blog sabrán apreciar tu mensaje que yo copio y guardo en un lugar especial, a la espera de leer el libro. Un abrazo con mi agradecimiento.

    ResponderEliminar