La editora de este maravilloso blog no publica en domingo, ni visita, ni responde; descansa y deja descansar.

17 de noviembre de 2012

Para ti, Campanilla...



Cuando la pequeña, era aun mas pequeña, tiraba el vaso de agua casi todos los mediodías, y casi todos yo le echaba la bronca, si tardaba en volcar el vaso nos tenía expectantes, otros días hacíamos apuestas, será en el primer plato, esperará a los postres.
Un día mi bronca o fue mayor o ella estaba mas sensible, pero el caso es que se puso muy triste, una lagrima se le quedó colgando y su padre en un acto de solidaridad volcó su vaso de agua, entonces me dijo: no hace falta que me eches la bronca que la peque compartirá la suya conmigo.
A veces hay un detalle que te hace volver atrás.
La hija de mi peque se parece a su madre. 

32 comentarios:

  1. Respuestas
    1. A veces y solo a veces dejo pizquitas de mi vida por aquí, no lo hago mas a menudo porque mi vida no solo es mía.
      Saltos y brincos.

      Eliminar
  2. Respuestas
    1. Real como la vida misma. Unos besos saltarines

      Eliminar
  3. Los niños siempre hacen lo que se espera de ellos:-) Mi nieta hace lo mismo,
    Al fin y al cabo es lo que esperamos. Bonita campanilla.
    Bs y buen sábado.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Y el día que no lo hagan es que ya han crecido.
      Gracias por saber siempre lo que hay que comentar.
      Besos sabatinos.

      Eliminar
  4. Nunca es tarde cuando amanece , y el padre abrió un rayo de luz en vuestra existencia.
    Bonita esa fato con la flor del estramonio.
    ¡Feliz fin de semana!
    Besos.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Igual de feliz para tí.
      Saltos y brincos sabatinos

      Eliminar
  5. Que anédota tan tierna Ester, me ha conmovido...y es que la vida nos hace ver tantas cosas...

    Besos

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. La vida son estas cosas, si nos quedamos esperando las grandes cosas nos perdemos estos momentos. Alguien lo dijo mejor que yo.
      Saltos y brincos

      Eliminar
  6. Guauuu..., me encantó Ester.
    La de veces que me arrepentí de una bronca, qué sentido tenía mi enfado, qué estupidez, qué ceguera. Supongo que de estas cosas viene eso de querer tanto a los nietos y de sentirse tan comprensivos con ellos; no, no es que se quiera a un nieto más que a un hijo, es que ahora se tiene tiempo y experiencia. Y esto lo intuyo desde mi posición de madre que no de abuela, aún.

    Un beso Ester.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Lo que cuento sucedió hace años con mi hija, y ahora la suya me la recuerda, las dos son campanillas que alegran el cuarto de estar.
      También hubo broncas sin tanta ternura, pero no las voy a contar jaja.
      Mas besos para ti

      Eliminar
  7. Y qué hermoso debe ser que ahora la hija de la peque te recuerde tanto a su madre, qué ternura debes sentir, por Dios. Si cuando mi niña tenga una hija, se parece así a ella, yo creo que mi corazón estallará, es ahora de pensarlo y me están picando los ojos.
    Qué bonito el detalle de su padre, seguro que ella tuvo que bendecirlo por dentro. Es lo que dice Katy, que los niños siempre hacen lo que esperamos de ellos, por eso no hay que esperar lo malo, claro, o no demostrárselo.
    Saltos y brincos emocionados, Ester, feliz finde.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Las nietas tienen la ventaja de que no hay que educarlas, solo mimarlas. Pero en mi casa que hay hijas y nietas la diversión esta asegurada.
      Muchas gracias por tus palabras, te las cambio por unos besos saltarines

      Eliminar
  8. Aunque los niños siempre llaman la atención, está clara la complicidad de abuela y nieta.
    Besos.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. La anécdota que cuento sucedió hace años con mi hija como protagonista.
      Como madre estoy colmada y satisfecha, como abuela estoy en ello y creo que por buen camino.
      Felices sábado y domingo

      Eliminar
  9. ¡Mi peque era igual! Por suerte ahora tiene 18 y ya no tira mas el vaso.
    Un beso

    ResponderEliminar
    Respuestas

    1. Que suerte, mi hija aun lo tira de vez en cuando, creo que lo hace apropósito.
      Saltos y brincos

      Eliminar
  10. Todo un poema la campanilla. Refrresca mi amanecer.
    Besote

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Muchas gracias Natalia, que disfrutes de un día feliz, aquí ya se nos va oscureciendo.
      Saltos y brincos

      Eliminar
  11. Por algún sitio, me parece recordar, que leí, que la historia se repite. ¿Sería por lo del vaso?

    Saludos, manolo

    Preciosa Foto de esa Flor.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Y bendita repetición, es la flor del estramonio conocida como campanilla que es como en casa llamamos a mi peque, pero no por la flor, sino por la campana.
      Saltos y brincos

      Eliminar
  12. No se si tendrá la culpa el vaso, pero me ha recordado otra campanilla en la que también se tiran cosas, en este caso mágicas.
    Para vosotras... Campanilla.
    Saludos

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Campanilla de campana metálica y con badajo, de ahí es el nombre con el que llamaos a mi peque, pero buscando una imagen vi la flor y me decidí.
      Gracias por el vídeo, campanilla siempre es bien recibida en mi casa.
      Saltos y brincos

      Eliminar
  13. Un vaso de agua no mancha, pero yo recuerdo, como si fuera hoy, estar recogiendo un garrafón lleno de vino tinto que mi hija derramó por toda la cocina y salía por el pasillo.
    En el fondo... aún quisiéramos que fuesen pequeños.
    Te dejo mis cariños en un fuerte abrazo.
    Kasioles

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Si, si, un poco mas de tiempo pequeñas, crecen muy deprisa, en cuanto parpadeas te has perdido algo.
      Muchas gracias, me quedo con tus cariños y el abrazo, a estas horas sientan de maravilla.
      Saltos y brincos

      Eliminar
  14. Felicidades, feliz madre y abuela!! me ha encantado esa anécdota que cuentas.
    Saltos y brincos!!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Es divertido y surgen muchos momentos anecdoticos. Gracias, buenas noches y saltos y brincos

      Eliminar
  15. Creo que cuando somos madres y son pequeños, el tiempo pasa sin darnos tiempo de saborear esas pequeñas cosas y detalles, que ahora valoraríamos mucho más. Recordamos y añoramos. Preciosa tu Campanilla y preciosa tu nieta, no la veo, pero la siento. Ojalá Ester, algún día pueda comparar vivencias como tú haces. No soy abuela, tenía que haber nacido ahora en noviembre y mi niña lo perdió.
    No, no voy a ponerme triste, tengo que saltar, aunque a estas horas despierte al que plácidamente duerme.

    Un ramo de sueños azules para tus dos Campanillas.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Somos muchas las que primerizas perdemos al bebe, pero la vida vuelve y un nuevo bebe se gesta.
      Gracias por tus bonitas palabras.
      Hoy soy yo la que te mando besos, azules y de todos los colores

      Eliminar
  16. Un hombre muy sabio dijo: "Bendita la rama que al árbol se parece"
    Me alegro de seguir siendo tu campanilla

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Mi campanilla y la alegría de mi casa.
      Besos y achuchones

      Eliminar