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El blog y yo estamos de vacaciones

La editora de este maravilloso blog no publica en fin de semana, ni visita, ni responde; descansa y deja descansar.

18 de septiembre de 2026

Poetas...

 

Conozco un pueblo no lo olvidaré

que tiene un cementerio demasiado grande.
Hay en mi tierra un pueblo sin ventura
porque el cementerio es demasiado grande.
Sólo hay cuarenta almas en el pueblo.
No sé para qué tanto cementerio.

Cierto año la gente empezó a irse
y en muchas casas no quedaba nadie.
El año que la gente empezó a irse
en muchas casas no quedaba nadie.
Se llevaban los hijos y las camas.
Tenían que matar los animales.

El cementerio ya no tiene puertas
y allí entran y salen las gallinas.
El cementerio ya no tiene puertas
y salen al camino las ortigas.
Parece que saliera el cementerio
a los huertos y a las calles vacías.

Conozco un pueblo. No lo olvidaré.
Ay, en mi tierra sin ventura,
no olvidaré a mi pueblo.

¡Qué mala cosa es haber hecho
un cementerio demasiado grande!

Antonio Gamoneda

17 de septiembre de 2026

Poetas...

 


Ítaca:

Cuando emprendas tu viaje a Ítaca

pide que el camino sea largo,
lleno de aventuras, lleno de experiencias.
No temas a los lestrigones ni a los cíclopes
ni al colérico Poseidón,
seres tales jamás hallarás en tu camino,
si tu pensar es elevado, si selecta
es la emoción que toca tu espíritu y tu cuerpo.
Ni a los lestrigones ni a los cíclopes
ni al salvaje Poseidón encontrarás,
si no los llevas dentro de tu alma,
si no los yergue tu alma ante ti.

 

Pide que el camino sea largo.
Que muchas sean las mañanas de verano
en que llegues -¡con qué placer y alegría!-
a puertos nunca vistos antes.
Detente en los emporios de Fenicia
y hazte con hermosas mercancías,
nácar y coral, ámbar y ébano
y toda suerte de perfumes sensuales,
cuantos más abundantes perfumes sensuales puedas.
Ve a muchas ciudades egipcias
a aprender, a aprender de sus sabios.


Ten siempre a Ítaca en tu mente.
Llegar allí es tu destino.
Mas no apresures nunca el viaje.
Mejor que dure muchos años
y atracar, viejo ya, en la isla,
enriquecido de cuanto ganaste en el camino
sin aguantar a que Ítaca te enriquezca.

 

Ítaca te brindó tan hermoso viaje.
Sin ella no habrías emprendido el camino.
Pero no tiene ya nada que darte.

 

Aunque la halles pobre, Ítaca no te ha engañado.
Así, sabio como te has vuelto, con tanta experiencia,
entenderás ya qué significan las Ítaca.

Konstantino Kavafis

16 de septiembre de 2026

Adivina adivinalleta…

 

Tengo dos caras, pero ningún cuerpo; no tengo voz, pero decido el destino de los hombres. El culpable me teme y el inocente me busca. ¿Qué soy?

Respuesta:------ 

El portador de la verdad:

No tengo forma, color ni peso, pero puedo destruir imperios o sanar heridas profundas. Una vez que salgo, ya nunca me puedes recuperar. ¿Qué soy?

Respuesta:------ 

El rastro del caminante:

Cuanto más largo es el camino que dejas atrás, más corto es el que te queda por delante. ¿Qué soy?

Respuesta:------ 

Hasta aquí eran muy fáciles, subimos un nivel.

 

El dilema de Cannas (216 a.C.):

El general cartaginés Aníbal Barca, aniquila a 50.000 soldados romanos usando una brillante táctica de cerco. Roma está aterrorizada, sin ejército defensor, y sus murallas están sin defensa.

La caballería, agotada, pide marchar para tomar la capital, pero el general sabe que las tropas están exhaustas, y falta maquinaria de asedio pesada y queda la duda sobre las ciudades aliadas de Roma si se rebelaran o no.

El dilema y la pregunta ¿qué hace el cartaginés?

¿Atacar Roma inmediatamente aun a riesgo de agotar las pocas fuerzas de los soldados, o retirarse a esperar mejor momento?