“Menos mal hacen los delincuentes que un mal juez”
(Francisco de Quevedo) …
“o un juez amenazado” (yo misma)
Ella con su balanza presume de equilibrio, igualdad y
armonía, defiende la equidad, pero la justicia tiene motes: divina, ciega,
falsa, mal repartida, distributiva, social, y muchas veces lenta. Debería ser imparcial,
pero es veleidosa, debería ser rápida, pero es entretenida. Es justicia humana.
Cuando es divina es cuestión de confiar y pensar que se impartirá pero no lo
podemos saber, solo creer, está vinculada a las disposiciones de la Divinidad
para recompensar o no a cada persona.
Así pues la justicia está supeditada a los valores y creencias de cada uno ya
sea de un juez terrestre o El de la altura





