Cierro los ojos y veo
con las pupilas del
alma
el propileo de tu
ritmo
la poesía de tu danza
y la brisa de los
ecos
sobre tus vuelos
aupada;
y con el paso
enmarcado
en una alfombra de
magia
entre nimbos
celestiales
y el frescor de la
alborada,
eres un cisne de
airoso
plumaje de seda
blanca;
el palanquín de tus
brazos
en cuna de dulce
nana,
vibra en tus pies al
acorde
del arpegio de tu
danza,
y triunfante y
luminosa
y del baile enamorada,
como una ninfa
flotante,
como una rosa muy
blanca,
imprimes la ley del
ritmo
jugando con la
ventaja
de tu luz y de tu
encanto.
de tu arte y de tu
gracia;
crisálida de
promesas,
Pandora de musas y
hadas
que con tus manos
dibujas
el revuelo de tu
danza,
cuando la diosa
Harmonía
con sus rimas te
regala
luna, clavel y
amapola;
noche morena y
mañanas
que conjuran con el
aura
el verbo de la
esperanza.
Canéfora griega que
ofreces
con el batir de tus
alas,
metabólicas figuras
fuente fecunda de
calma,
y lluvia de
primaveras
con el calor de tu
danza.
Adolescente victoria,
apoteosis de gala;
el triunfo de tu
entrega
y la fuerza de tu
audacia,
se funden en un
engarce
donde apretadas
desgranan
rimas, canción y
elocuencia,
suspiros de noche
clara
y ritmo, cadencia y
fuego,
y caricia en tu
mirada
cuando cimbreas el
cuerpo
con el aire de tu
danza
Es tu baile, un
embeleso;
es tu baile, una
balada
de angelicales
sonidos
y divinas
resonancias,
porque el vuelo de
tus gestos
le presta ciencia a
tus plantas;
querubín, que de los
cielos
has recibido la
gracia,
el palpitar de los
juncos,
la belleza de las
hadas
y el misterio del
milagro
que está presente en
tu danza.
Yo misma y siento la extensión, no sabía cómo parar…

"Yo misma" significa que es autobiografica, no?
ResponderEliminarFelicidades, tanto si eres la autora como la protagonista, y multiplicadas si eres las dos.