Integrar a todos está bien, pero meterlos a empujones es una
sandez, acabamos usando palabros que a mí, por lo menos, no me describen.
Hay palabras que pertenecen al lenguaje inclusivo, porque
incluyen tanto a los educados (proviene del latín, derivando del
participio educātus, del verbo educāre, que significa "criar,
alimentar, instruir") y a los descorteses (palabra epicena que no varía en
género, que suerte hemos tenido, su prefijo latino des- (inversión,
privación o negación) pero el articulo lo estropea todo, a mí siempre me
quedaran dudas que no necesito descifrar.
Os dejo ejemplos de algunas palabras en lenguaje inclusivo:
adelante, gracias, por favor, sin prisa, pase primero, disculpas, le escucho…
"Donde no hay
sentido del humor hay dogma". Alfonso Ussía
"Nunca he visto a
un fanático con sentido del humor, ni a nadie con sentido del humor que sea un
fanático".
Amos Oz
“El humor no implica
risa, pero nos muestra que las cosas se pueden ver de formas diferentes”

Buenos días. Me encanta estas entradas. Son tan útiles como necesarias.
ResponderEliminarMil gracias.
Añado un dato copiado que me gusta...
"Fábula: El Puente de PalabrasEn un pueblo dividido por un río, vivían dos vecinos, Ana y Bruno, que rara vez se hablaban. Cuando lo hacían, usaban palabras ásperas.Un día, un sabio del pueblo les dio a cada uno una bolsa de piedras. "Por cada palabra amable, sincera o constructiva que digan a su vecino, dejen una piedra en la orilla", dijo el sabio. "Por cada palabra áspera o mentira, quiten una".Ana empezó a buscar la bondad en Bruno, elogiando su trabajo. Bruno, sorprendido, respondió con respeto. Al principio, la orilla estaba vacía, pero pronto las piedras formaron un camino. Cuando el río creció, el camino de piedras que habían construido con el buen lenguaje les permitió cruzar y encontrarse.
Un gran abrazo y besos.
Y ahora, un buen caf´r con churros.
Hay algo en muchas de las originalidades de este siglo XXI que me recuerda inevitablemente al cuento del traje nuevo del emperador: todos asintiendo, nadie diciendo lo que ve. El lenguaje inclusivo me produce exactamente esa sensación.
ResponderEliminarIntegrar a todos me parece no solo bien sino necesario. Pero meterlos a empujones con palabros que no nos describen a casi nadie es otra cosa muy distinta.
Me quedo con Ussía y con Amos Oz. Donde no hay sentido del humor hay dogma, y los fanáticos, de cualquier causa, nunca se han distinguido precisamente por reírse de sí mismos.
Un abrazo.