El perdón verdadero solo tiene sentido cuando hay
responsabilidad y reparación, así que no perdonar es una elección tan válida
como cualquier otra, no siento rabia ni resentimiento.
La paz propia no puede depender del arrepentimiento del
otro, mi bienestar va primero.
Recuerdo que aun escrito en primea persona en este blog nada
es personal.
Hoy es Miércoles de Ceniza

“Memento, homo, quia pulvis es et in pulverem reverteris”
ResponderEliminarUn abrazo.
EliminarAunque haya reparación, el daño es irreparable. Conviene perdonar... por uno mismo. Cuando ya no hay rabia, ni resentimiento, es porque ya se perdonó.
ResponderEliminarUn abrazo muy grande.
Yo elijo perdonar pero no olvidar. Un beso
ResponderEliminarJe...!
ResponderEliminar