La
otra mitad se aprende de la muerte
Ella
aprendió de los gestos y las miradas, su aya casi siempre callada y siempre
seria la manejaba y dirigía mirándole a los ojos, con un gesto de su mano, levantando una ceja
y en ocasiones con un imperceptible,
para el resto de los humanos, pellizco en el brazo. Ella aprendió a guardar sus
sentimientos cada vez más escasos, a llorar con lágrimas secas, a reír con
dolor, aprendió que los juguetes no juegan solos, que los vestidos sin nadie
que los vea no tienen sentido, que la comida siempre es amarga en soledad,
aprendió que crecer es aún peor, que sus cambios hormonales no tenían
explicación pero tampoco causaban miedo, ya no le cabía más miedo.
Aprendió
que las puertas estaban abiertas porque nunca pensó en usarlas, que nadie la
vigilaba porque nadie pensó que lo “merecía”, que la soledad de la hora del
estudio no estaba controlada, aprendió a bajar a la cocina mientras nadie estaba
en ella, aprendió que un cuchillo más o menos no era importante. Aprendió
Tu crees en la otra vida.
ResponderEliminarUn abrazo.
En el relato no se habla de futuro, ni de mas vidas, se deja una puerta abierta a suponer que el cuchillo la ayudará a abandonar esa situación dirigiéndolo contra otros o contra ella. Un abrazo
EliminarMalo es cuando nos deshacemos de incertidumbres y tomamos una decisión drástica...
ResponderEliminarBesos y abrazos.
Y la tomamos por agotamiento, hartazgo o esperanza. Un abrazuco
EliminarTriste aprendizaje, aprendió también que cuchillo la liberaría...
ResponderEliminarBuen finde semana Ester.
Besos.
Solo nos queda saber contra quien se usa el cuchillo. Buen fin de semana, te abrazo
EliminarQué triste. Un beso.
ResponderEliminarUn posible desenlace trágico para una etapa triste.Abrazo
EliminarQué vida tan dura y qué interesante entrada. Miedo-libertad, aunque quizàs la vida sea un continuo aprendizaje donde no todos percibimos lo mismo... Manejarla nunca es fácil.
ResponderEliminarun abrazo
La libertad es un logro que dependiendo de como se obtiene puede llevarnos como mínimo a volver a perderla. Buen fin de semana
Eliminar¡ Cuántas veces el ser humano se siente así! Denota un estado de ánimo muy alicaído, y precisa ver volar pájaros para que el espíritu escape detrás camuflándose entre su algarabía.
ResponderEliminarUn besote, amiga.
Gracias por ese besote, duele que una niña se sienta sola sin haber sentido nunca la compañia. Abrazos de fin de semana
EliminarUn post muy interesante, miedo y libertad, la esencia del ser humano, hay que llevar cuidado en emplear bien la libertad, y es bueno tener un poquito de miedo antes de actuar.
ResponderEliminarMuy buena entrada, querida Ester.
Te mando un fuerte abrazo.
Feliz finde.
Un "relatillo" de esos que uno empieza sin saber cual será el final, de los que se escriben solos. Un enorme abrazo
EliminarUn cuchillo. Varias posibilidades. Una decisión. O ninguna.
ResponderEliminarInquietante texto.
saludos
Un relato abierto a las suposiciones, imposible saber lo que una joven sin referentes es capaz de hacer con un cuchillo. Abrazosss
EliminarPrefiero aprender en esta vida, ya que en la otra...
ResponderEliminarPor cierto si quieres que te haga un buen precio en el afilado de cuchillos, avísame.
Un abrazo
No hace falta llegar a otra vida, en la misma muerte se aprende, no debemos olvidar que cada día que pasa “nos estamos yendo un poco” y cuando nuestros seres queridos se van del todo es cuando con cada muerto que enterramos aprendemos algo, algo que él no hizo, algo que no cumplió, siempre aprendemos a vivir de otra manera.
EliminarNo pierdes ripio, apunto lo del afilador por si acaso y a cambio te dejo un poema hindú (anónimo)
APROVECHA EL DIA
Observa bien este día
Pues es la vida
La verdadera vida de la vida
En su breve transcurso
Están todas las verdades
Y realidades de la existencia
La alegría del crecimiento
El resplandor de la acción
Ya que el ayer es solo un recuerdo
Y el mañana solo una visión
Hace de cada ayer, un recuerdo de felicidad
Y cada mañana una esperanza
Observa bien entonces este día
Abrazos
Era tan triste su vida que quiso liberarse de ella.
ResponderEliminarUn abrazo Ester.
Esa es una opción, muy dura pero probable, otra es usar el cuchillo contra quien la mantiene enclaustrada, igualmente triste y desesperada. Abrazos
EliminarEs un relato ¡divino! Muy triste, pero escrito con el alma. Te felicito igual, desde mi alma. Ojalá que nunca nos vayamos a sentir así.
ResponderEliminarMuchos besos, Ester querida.
Ni sentirnos así ni saber de nadie que se encuentre en una situación parecida y no poder ayudarla. Menos mal que es un relato de esos que empiezas y se van escribiendo solos. Abrazucos contentos
EliminarMe voy a pensar,abrazos.
ResponderEliminarNo mucho, solo es un relato. Mejor sueña. Te abrazo
EliminarDa igual contra quien se use. Es siempre un arma letal. Es mejor aprender pero de otra manera si se puede. Quien sabe. Pensemos...
ResponderEliminarGracias Ester por estar y pasarte por mi espacio aunque temporadas esté ausente. Bss
Siempre que digas algo y me de cuenta entraré a dejarte un abrazo. Lo de hoy solo es un relato sin pretensiones, un reflejo de otras épocas que hoy se moderniza con las niñas encerradas y usadas para ejercer la prostitución, niñas que aprenden de la muerte de las que se revelan. Un abrazo y sabes que es con cariño
EliminarTu relato me lleva a pensar que, la soledad para una niña no es nada buena. Aprendemos junto a los demás, si nos sentimos útiles y queridos...Ella fue silenciada y condenada a la soledad...Su mente, encerrada en ella misma, creció sin sentimientos y a partir de ahí todo puede suceder...Un relato duro, que nos lleva a la reflexión.
ResponderEliminarMi abrazo, Ester
Yo escribo y cada uno dais una interpretación (nos ocurre a todos cuando leemos en otros blogs o incluso en novelas) Tu sueles entenderme, no es fácil, soy críptica en exceso. Te doy mi versión, un de ellas: Es un reflejo de otras épocas que hoy se moderniza con las niñas encerradas y usadas para ejercer la prostitución, niñas que aprenden de la muerte (ahí la explicación del titulo) de las que se revelan. Un abrazo cariñoso
EliminarQué triste. Ella aprendió a no vivir...
ResponderEliminarMucho, hay que tener ausencia de vida para querer terminar con ella. Abrazos
EliminarEstoy viendo ahora mismo en la tele "Perdida" y tu entrada me ha hecho conectar ambas cosas con la soledad, la presión, la angustia. se han complementado de una manera que me han agobiado.
ResponderEliminarQuito la tele ya.
Un beso fuerte.
Me agradecerás haber quitado la tele, olvida lo que has leído aquí y prepárate un té, registra cajones en mi caso siempre encuentro alguna sorpresa, algo que guardé y no recordaba. Abrazos
EliminarDuele su sufrimiento.
ResponderEliminarBesos 🌹
Si y eso que no la conocemos, que sabemos que es un relato ficticio pero duele. Un abrazote
EliminarSe aprende por evitación, se aprende del castigo y del miedo, de la muerte, del dolor... De todo aprendemos; tristemente es así. También se aprende de lo grato y lo bueno porque la recompensa es lo que nos atrae.
ResponderEliminarUn micro estupendo, con gran originalidad.
Abrazos
Gracias Maite, de todo aprendemos, alguien dijo que aun siendo un desastre, un inútil para la sociedad también podíamos aprender de él, servía de ejemplo a no seguir. Abrazos
Eliminarque triste
ResponderEliminarHoy triste, mañana música
EliminarAprender de esa manera debe ser una tortura...me ha producido mucha desazón porque siempre habrá alguien viviendo ese aprendizaje y eso duele..
ResponderEliminarBesos.
Cualquier cuento, novela, relato de ficción siempre puede contener semillas de realidad, por eso duele. Un abrazo
EliminarAprendió la parte fea de la vida, la anulación progresiva, la aniquilación de su trayectoria vital. El cuchillo como instrumento de liberación en carne propia o ajena que eso, en el fondo, poco debiera importarle en esos momentos.
ResponderEliminarUn abrazo.
Y sea cual sea su decisión no será culpable, no la podremos condenar sin perdonarla antes. Un abrazo Pepe
EliminarPrecioso relato.
ResponderEliminarQuizàs se aprenda màs de la muerte que de la vida , no lo se.
La muerte de los sentimientos la muerte de la propia vida.
De la muerte se aprenden muchas decisiones, de la vida podemos aprender a morir. Abrazos Amapola
EliminarTriste enseñanza y dolorosa... no quiero pensar en qué pudo utilizar el cuchillo, si no es para liberarse de las cuerdas que la sujetan.
ResponderEliminarMe gustó tu relato.
Abrazos.
Cuerdas no llevaba, nadie pensó nunca que quisiera irse. Gracias y abrazos
EliminarLo terrible es cuando la ficción se convierte en realidad. Tu relato hace temblar y a la vez meditar. Siempre me pregunto qué desesperación tiene que haber para que alguien (que lo está pasando mal) de el paso directo a la muerte. La explicación lógica es que es la única solución de cambiar de vida, en ésta ya aprendió suficiente,(a sufrir), en la otra no sabe qué la espera, pero al menos ya es libre.
ResponderEliminarAunque morir no es nada. Es mejor vivir. Es más divertido y más largo.
Monday hug.
Siempre es mejor vivir, siempre hay una forma de salir. La muerte no es cosa nuestra, no la podemos decidir. Pero solo es un relato, un relato de ficción.
EliminarGoogle ya nos felicita san Valentin, luego le echamos la culpa al Corte Inglés. Abrazo de oso
A caray, qué triste!!!
ResponderEliminarAbrazo
Si, un poco, no se porque el relato se fue resbalando de mi optimismo. Un abrazo
EliminarEn la tristeza también se encuentra la belleza. Es precioso este pequeño relato Ester.
ResponderEliminarQuizás la vida le brinde una oportunidad diferente de poder ser libre y el cuchillo quede escondido y olvidado debajo de la cama. Quizás en un giro inesperado algo rescate a esa niña... quizá vea algo desde la ventana que le impulse a vivir.
Me encantaría que la rebeldía que en ocasiones acompaña al hartazgo, se apoderara de ella y comenzara a desobedecer, a chillar... a luchar.
Besos guapísima :)
Sigue el relato, sale un final y lo publicamos. Estoy convencida que puede resultar estupendo, te espero. Un abrazo
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