La editora de este maravilloso blog no publica en domingo, ni visita, ni responde; descansa y deja descansar.

14 de junio de 2012

Sé lo que recuerdo...



En primer lugar acabemos con Sócrates, porque ya estoy harta de este invento de que no saber nada es un signo de sabiduría.
Yo no sé mucho, sé menos de lo que no sé, pero sé que si sé algunas cosas.
Sé que me pueden engañar, sorprender, criticar, necesitar… y unos miles de cosas mas.
Sé que la desconfianza, nos salva de más errores que la fe.
Sé que el medio mejor para hacer buenos a los niños es hacerlos felices.
Sé que la injusticia es una madre que solo produce hijos dignos de ella.
Porque lo sé y por lo que sé me protejo de la sabiduría que no llora,
de la filosofía que no ríe y de la grandeza que no se inclina ante los niños.
También sé que cuando le cuento un cuento a un niño debo contárselo como si yo fuera otro niño.
Sé, como debemos saber todos, que las injusticias son cosa nuestra.
Y he decidido ser prófuga de la injusticia durante un tiempo indefinido.
A veces el pensamiento me hace parecer ser mejor de lo que soy.  No quiero engañar a nadie.
Sé que una cosa importante es ser feliz, por lo menos un rato cada día. 

¿Crees que se lo que se?

8 comentarios:

  1. Creo que sabes mas de lo que dices. Maria

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    1. Puede que sepa un par de cosas más, pero no son importantes. Gracias por comentar María. Saltos y brincos Ester

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    1. Maria Eugenia, a veces ni pienso. Y tienes razón no se ni lo que pienso que se ¡Uf! Desde luego que no se casi nada de lo que se puede saber, pero mientras tenga a quien querer ya se lo necesario. Saltos y brincos Ester

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  3. Como fugitivo de la injusticia llevo yo un montón de años.

    Parandome de vez en cuando para afilar el lápiz y apuñalar aquí y allá, quitándo hierro y poniéndo diversión.

    Porque nada sale bien si no se hace con felicidad y se empapa en ese líquido precioso del que los niños hacen derroche que es la alegría.

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    1. Sr. Hormigos, lo malo es que nos empeñamos en educar a los niños y cuando crecen son como nosotros. Saltos y brincos Ester

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    2. Hablando de la educación, Alejandro Dumas comentó en una ocasión lo mucho que le llamaba la atención el hecho de que tan gran número de niños interesantes terminasen convertidos en adultos estúpidos.

      Da que pensar ¿eh?

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    3. Eso mismo quería decir yo, los niños son maravillosos, limpios, alegres, etc. y luego como fruto de la educación que les hemos dado se convierten en hombres como nosotros, egoístas y tristes. La frase creo que es: ¿Cómo es que, siendo tan inteligentes los niños, son tan estúpidos la mayor parte de los hombres? Debe ser fruto de la educación. Saltos y brincos Ester

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