El niño pasando hojas del catálogo de juguetes se los pedía
todos, sus padres le explicaron que había muchos niños y los Reyes recibían
muchas peticiones, Miguelin no hacía caso y seguía señalando juguetes y más
juguetes.
Los padres decidieron que tendría todos los juguetes que
había pedido, y llegado el día los encontró todos en su habitación, mientras la
familia, abuelos, primos y tíos que llegaron a celebrar la Pascua en familia,
pasaron al salón y comieron y disfrutaron contándose anécdotas, las risas eran
como cascabeles. Miguelin seguía abriendo paquetes, ni se dio cuenta de que la
familia fue abandonando la reunión y regresando a sus casas.
Mañana sus padres le harán entender que hay prioridades y el
egoísmo no es una de ellas.
Se perdió lo mejor de la Navidad y ahora no tenía con quien compartir los juguetes que se quedaron apilados



