Tengo dos caras, pero ningún cuerpo; no tengo voz, pero decido el destino de los hombres. El culpable me teme y el inocente me busca. ¿Qué soy?
Respuesta:------
El portador de la verdad:
No tengo forma, color ni peso, pero puedo destruir imperios
o sanar heridas profundas. Una vez que salgo, ya nunca me puedes recuperar.
¿Qué soy?
Respuesta:------
El rastro del caminante:
Cuanto más largo es el camino que dejas atrás, más corto es
el que te queda por delante. ¿Qué soy?
Respuesta:------
Hasta aquí eran muy fáciles, subimos un nivel.
El dilema de Cannas (216 a.C.):
El general cartaginés Aníbal Barca, aniquila a 50.000
soldados romanos usando una brillante táctica de cerco. Roma está aterrorizada,
sin ejército defensor, y sus murallas están sin defensa.
La caballería, agotada, pide marchar para tomar la capital,
pero el general sabe que las tropas están exhaustas, y falta maquinaria de
asedio pesada y queda la duda sobre las ciudades aliadas de Roma si se
rebelaran o no.
El dilema y la pregunta ¿qué hace el cartaginés?
¿Atacar Roma inmediatamente aun a riesgo de agotar las pocas
fuerzas de los soldados, o retirarse a esperar mejor momento?



