Lo que se vende lo que se tira y lo que se guarda, los dos
primeros no importan, pueden se enormes, grandes, voluminosos, pero sin
interés, el ultimo suele ser pequeño, no pesa, no necesita una caja, es el de
las lágrimas, las risas, los besos, los momentos.
Por eso cuando tengamos que deshacer una casa tomemos tiempo para ese montón especial.

Es duro deshacer la casa. Un beso
ResponderEliminarHe deshecho la de mi madre y se lo que es, una casa como un museo con años de coleccionar recuerdos. Un abrazo
EliminarYo soy de tirar y no suelo pensármelo demasiado. Aun así, seguro que al abrir algún cajón aparecería algo que me haría dejar la bolsa en el suelo y pensármelo dos veces. Un abrazo.
ResponderEliminarCuando es en mi casa vacío armarios y lleno cajas, no las tiro las dejo en el pasillo y cada dia recupero algún pergar, hasta que alguien las tira por mí, pero los armarios siguen llenos. Abrazos
EliminarEs muy duro deshacer una casa...pasa por el corazón toda una vida.
ResponderEliminarBesitos
Hay que hacerlo con tiempo, sin prisa, revisando cajitas, y aparecen secretos olvidados, recuerdos vividos... Toda una vida como dices. Abrazos
EliminarComo no puede ser de otra forma, me quedo con el tercero.
ResponderEliminarEse, no se puede tirar, no tiene desperdicio.
Yo suelo deshacerme de cosas, y a veces me he arrepentido por no pensarlo mejor
Feliz jueves Ester.
Un abrazo
Arrepentirse después de una limpieza nos pasa a casi todos y cuando tiramos cosas familiares nos cuesta mucho y acabamos guardándolas en nuestras casas. Siempre pienso, que lo tire otro. Un abrazo Carmen
EliminarEn mis primeras mudanzas (tres en 15 años) solo me tenía que llevar las cosas personales, ahora después de 36 tendría que desechar una tonelada.
ResponderEliminarUn abrazo.